La presoterapia profesional es de los equipos que antes se amortizan en un centro de estética, y por una razón sencilla: la sesión no requiere que la esteticista esté presente todo el tiempo, ocupa poco espacio y no consume producto. Se factura por sesión o por bono, y el aparato sigue trabajando mientras tú atiendes otra cabina.
Para qué se usa. Drenaje linfático, piernas cansadas y retención de líquidos son la entrada habitual, y funcionan todo el año. A partir de ahí encaja en protocolos reductores combinada con cavitación o radiofrecuencia, en recuperación deportiva y en postoperatorios, siempre con la indicación correspondiente. Es también uno de los tratamientos que mejor se vende por bonos, porque el resultado se construye sesión a sesión.
Qué vas a encontrar aquí. Equipos de presoterapia digital con distinto número de cámaras y programas, desde los modelos de cabina compacta hasta los de gama alta; equipos combinados con sauna o manta térmica; presoterapia ocular; y todos los accesorios y recambios de lo que vendemos: pantalones, botas, brazos, fajines, extensores y los pantalones desechables de un solo uso que se ponen entre clienta y clienta.
Cómo elegir. Lo que marca la diferencia no es tanto la potencia como el número de cámaras y la secuencia de inflado: a más cámaras, un drenaje más progresivo y más cómodo para la clienta. Piensa también en qué zonas vas a trabajar — si solo piernas, o también abdomen y brazos —, porque de eso depende si necesitas el pantalón completo o basta con las botas. Y en el consumible: el pantalón desechable es barato pero se usa en cada sesión, así que conviene tenerlo en cuenta en el coste.
Trabajamos presoterapia de Unión Láser y Weelko, con recambios en stock de los equipos que vendemos. Todos incluyen asesoramiento antes de comprar, preparación técnica y servicio técnico, también a domicilio. Si dudas entre dos modelos, llámanos: es una compra que conviene hablar antes de decidir.